GP Hungría 2026: Ferrari tenía el mejor coche pero lo arruinó solo

2026-07-27
GP Hungría 2026: Ferrari tenía el mejor coche pero lo arruinó solo

El GP de Hungría de este año pintaba de rojo en el calendario de Ferrari. La Scuderia llegó al Hungaroring con un monoplaza competitivo y Charles Leclerc junto a Lewis Hamilton firmaron los mejores tiempos en los dos entrenamientos del viernes. Bastaron unas horas del domingo para que de esa promesa solo quedasen un cuarto y un quinto puesto. Fred Vasseur no buscó excusas: la ejecución del fin de semana fue muy mala. Ferrari sumó un punto más que Mercedes, sí, pero la magnitud de lo desperdiciado supera con creces la diferencia que refleja la tabla.

GP Hungría 2026 - ¿qué salió mal en Ferrari?

El punto de partida seguía siendo bueno antes del semáforo, aunque la clasificación ya había complicado las cosas. Hamilton había marcado el segundo tiempo y Leclerc el tercero, pero el británico recibió una penalización de tres posiciones por obstruir a Oscar Piastri. El resultado: Hamilton salía quinto y Leclerc ascendía a segunda posición, con Lando Norris a su lado en la primera fila.

En la primera vuelta Ferrari perdió cualquier posibilidad de ejecutar el plan original. Leclerc patinó en exceso al arrancar, fue encajonado por los rivales y cayó del segundo al quinto puesto. Hamilton aprovechó el caos para ganar una plaza y pasar al cuarto, pero en lugar de separar a los McLaren, los dos pilotos de la Scuderia quedaron atrapados en el mismo grupo peleando por posición. Según Vasseur, mantener a Leclerc entre los McLaren habría cambiado el guion del Gran Premio de forma radical.

A partir de ahí la lista de tropiezos no paró de crecer. Ferrari perdió posiciones en las secuencias de pit stops, Hamilton cometió un error en su última entrada a boxes y luego recibió cinco segundos de penalización por superar el límite de velocidad en el pit lane por solo 0,1 km/h. A eso se sumó perder terreno en pista frente a Max Verstappen. Vasseur lo resumió con dos palabras: todo falló. Cada incidente por separado habría sido recuperable; juntos, eliminaron cualquier opción real de podio.

Leclerc sobre la inconsistencia del SF-26: demasiados altibajos

Charles Leclerc, cuarto al final, no ocultó que el comportamiento del SF-26 variaba de forma imprevisible según el compuesto y el momento de la carrera. El primer largo stint con el duro le pareció razonablemente bueno; en el siguiente stint con ese mismo compuesto perdió casi por completo el feeling con el coche. El tramo final con el blando fue, de nuevo, bastante mejor.

Leclerc reconoció que Ferrari no mostró un ritmo excepcional en ninguna fase, pero el problema principal eran las enormes diferencias entre un stint y otro. El monoplaza permitía rodar de forma competitiva en unas condiciones y se volvía muy difícil de manejar poco después, tanto para él como para Hamilton.

Esa inconsistencia no solo complicaba el trabajo de los pilotos, sino también la toma de decisiones estratégicas en el muro. Si el equipo no puede predecir con precisión cómo va a reaccionar el coche ante un nuevo compuesto, la temperatura del asfalto o el tráfico, incluso una estrategia lógica sobre el papel puede acabar torciéndose. El Hungaroring dejó claro que Ferrari tiene que mejorar no solo el rendimiento máximo del SF-26, sino sobre todo su repetibilidad.

El pit stop de Hamilton durante el VSC - ¿acierto o error?

Uno de los momentos clave fue el último pit stop de Hamilton durante el coche de seguridad virtual. La neutralización se activó tras el abandono de Oscar Piastri, y Ferrari aprovechó para calzar al británico con el compuesto blando. Max Verstappen se quedó en pista y Hamilton cedió otra posición en su duelo con Kimi Antonelli.

En la propia entrada a boxes Hamilton bloqueó las ruedas y no detuvo el monoplaza exactamente sobre las marcas. Esas décimas de segundo permitieron a Antonelli adelantarle cuando terminó la secuencia de paradas. La situación se agravó con la penalización por velocidad en el pit lane: Ferrari midió la entrada de Hamilton a 80,1 km/h con un límite de 80 km/h. Según Vasseur, el piloto desactivó el limitador de velocidad una fracción de segundo antes de tiempo.

Hamilton cuestionó abiertamente la decisión de parar. Recibió la orden justo cuando se acercaba a la entrada del pit lane y no tuvo margen para discutirlo con el equipo. Su razonamiento: quedarse con los duros probablemente le habría costado la segunda plaza ante Verstappen, pero podría haberle permitido defender el tercer puesto.

Vasseur defendió la decisión del muro. Los duros de Hamilton eran en ese momento el compuesto más envejecido del grupo delantero, y el ritmo de Verstappen con goma más fresca hacía arriesgado quedarse en pista. El jefe de la Scuderia afirmó que con la misma información volvería a tomar la misma decisión. Con todo, varios coches más retrasados completaron stints muy largos con el duro, lo cual sugiere que el escenario que planteaba Hamilton no era descabellado.

¿Qué significa este resultado en el campeonato?

Ferrari sumó en el Hungaroring un punto más que Mercedes, algo que Vasseur señaló como el único aspecto positivo. No cambió, sin embargo, el panorama general en el campeonato de constructores, donde la Scuderia sigue con una diferencia importante que remontar. Mucho más doloroso fue el cuadro en el campeonato de pilotos: Kimi Antonelli amplió su ventaja sobre Hamilton de 45 a 50 puntos.

Con el calendario reduciéndose, cada fin de semana en que Ferrari deja puntos sobre la mesa se vuelve más caro. Hamilton llegó a Hungría con una oportunidad real de recortar distancias con el líder del campeonato, especialmente porque el trazado sinuoso del Hungaroring debería limitar la ventaja que el motor de Mercedes otorga en circuitos más rápidos. En lugar de recortar, la diferencia volvió a crecer.

El perfil del circuito parecía encajar bien con las características del SF-26. El Hungaroring exige alto nivel de carga aerodinámica, buena tracción y estabilidad en las largas secuencias de curvas. Ferrari confirmó ese potencial el viernes y logró dos plazas en los tres primeros en clasificación, pero no fue capaz de trasladarlo al resultado del domingo. La pregunta ya no es solo si el coche es suficientemente rápido, sino si el equipo sabe aprovechar todo su potencial durante un fin de semana completo.

Las próximas rondas dirán si Vasseur es capaz de transformar su frustración pública en correcciones operativas concretas. Ferrari debe trabajar tanto en las decisiones que toma durante la carrera como en la previsibilidad del SF-26 con distintos compuestos. El diagnóstico tras Budapest fue honesto. Lo que importa ahora es la respuesta del equipo.

Vasseur sobre el ritmo - ¿era realmente rápido el SF-26?

El jefe de Ferrari subrayó que, tras una carrera tan caótica, resulta difícil evaluar con precisión el ritmo puro del monoplaza. Leclerc rodó buena parte de la distancia en tráfico después del mal arranque, mientras Hamilton perdía posiciones en las paradas y acumulaba una penalización de tiempo. Aun así, Vasseur considera que el potencial del SF-26 en el Hungaroring fue superior al mostrado en las rondas anteriores de Spa y Silverstone.

Si esa valoración es correcta, Ferrari tiene razones para un optimismo moderado. El coche puede ser rápido en las condiciones adecuadas, con el compuesto correcto y rodando en aire limpio. El problema es que la Fórmula 1 raramente ofrece un fin de semana perfecto. Lo que distingue al campeón es la capacidad de limitar daños cuando la salida, la estrategia o una neutralización tuercen los planes.

En Budapest Ferrari no mostró esa capacidad. Los mejores tiempos del viernes y la sólida clasificación acreditaron el potencial del SF-26, pero no sustituyeron a una ejecución eficaz el domingo. Un buen día sin el resultado correspondiente en carrera no es un punto de inflexión: es solo una promesa que el equipo todavía tiene que cumplir en las próximas rondas.

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