Tartu, domingo por la tarde. Sami Pajari cruza la meta del tramo Kääriku y se queda unos segundos inmóvil en el coche - como si necesitara un instante para asumir lo que acaba de ocurrir. Ha ganado un rally completo. Una ronda entera del WRC, del primer tramo al último, sin un solo temblor de manos, sin un solo error. El finlandés de 24 años ha escrito un capítulo nuevo en la historia del programa de rally de Toyota y, de paso, ha abierto la pregunta que va a resonar el resto del año: ¿ha encontrado la escudería japonesa a su próximo campeón?
Sami Pajari - primera victoria en el WRC y qué significa para el campeonato
Pajari se impuso en el Delfi Rally Estonia 2026 con 19,5 segundos de ventaja sobre Oliver Solberg. Los números hablan por sí solos: 12 tramos especiales ganados de los 18 disputados, liderato desde el primer kilómetro hasta el último. Se convirtió en el 83.º piloto diferente en ganar una ronda del campeonato mundial y en el 17.º finlandés en lograrlo - una lista en la que aparece ahora junto a nombres como Grönholm o Mäkinen.
Para Toyota, el resultado va más allá de un simple apunte en la columna de victorias. Estonia la había ganado Kalle Rovanperä en 2021, y Pajari ha seguido su estela casi paso a paso. Sumó 28 puntos y saltó hasta el tercer lugar del campeonato con 144 puntos en total. Le separan 33 de su compañero de equipo Elfyn Evans, que encabeza la clasificación general. Una distancia real, no simbólica.
El propio Pajari llegó a meta con una honestidad que le define: "Es algo increíble, quizás todavía no he caído en la cuenta de lo que acabo de hacer." Agradeció a todo el equipo Toyota Gazoo Racing y remató con una frase que suena a manifiesto: "Me doy las gracias a mí mismo por no haberme rendido."
Cómo fue el rally - del shakedown al Power Stage
Pajari tomó el mando desde las primeras etapas del viernes y no lo soltó en ningún momento. Solberg le persiguió durante todo el fin de semana, pero la diferencia entre ambos oscilaba en márgenes que nunca daban al sueco una opción real de ataque. Con 25 segundos de colchón antes del último día, el finlandés llegó al Power Stage de Kääriku (24,39 km) con un único objetivo: cruzar la meta sin sobresaltos.
En ese tramo final Solberg fue más rápido y se llevó el Super Sunday, pero la ganancia resultó insuficiente. Pajari rodó sexto en el tramo de cierre y recogió el trofeo sin necesidad de mirar por el retrovisor. El sueco salió de Estonia con 27 puntos - su tercer podio de la temporada y el fin de una racha de resultados discretos. "Ha sido un buen fin de semana, debo estar contento", admitió, reconociendo que Pajari simplemente estuvo en otro nivel de confianza.
Detrás del podio se libró su propio duelo. Adrien Fourmaux (M-Sport Ford) y Thierry Neuville (Hyundai) se intercambiaron el tercer puesto a lo largo del sábado. El belga mejoró sus tiempos tras ajustar la caja de cambios y recuperó terreno, ganando cinco tramos seguidos a Fourmaux. El domingo, sin embargo, lo cambió todo: Neuville perdió 7,9 segundos ante el francés en el primer tramo de la jornada, y luego se supo que antes de la salida hubo que intervenir en el sistema de audio de su coche. Neuville terminó cuarto; Fourmaux, tercero.
Evans y Ogier - qué ocurre en la parte alta de la clasificación
Sébastien Ogier regresó a Estonia por primera vez desde 2021 y terminó quinto. El nueve veces campeón del mundo rodó con solidez, pero sin arriesgar - la prudencia de quien lleva semanas fuera del calendario era perceptible. Evans, en cambio, vivió un rally difícil. Abrir pista el viernes le costó posiciones y puntos, y terminó sexto. Aun así, su ventaja en el campeonato creció hasta los 25 puntos sobre Takamoto Katsuta, que el viernes sufrió un pinchazo y perdió opciones de puntuar en serio.
Para Evans, esta ronda fue en parte perdida, pero la tabla sigue hablando a su favor. La cuestión es cuánto tiempo podrá mantener a Pajari a distancia, cuando el finlandés se mueve cada vez con más soltura en el rol de aspirante. Antes de Estonia, Pajari acumulaba cinco podios en 2026 - Estonia es el sexto y el primero en el escalón más alto.
Quién sacó partido y quién lo pagó en Estonia
Mārtiņš Sesks (M-Sport Ford) acabó séptimo como el mejor de su escudería, aunque podía haber aspirado a más. Una salida de la carretera le costó 20 segundos y un pinchazo en el SS9 le arrebató algunos más. Jon Armstrong corrió parecida suerte: un aterrizaje duro en el SS1, con daños en el neumático, empujó al irlandés fuera del top 8. Esapekka Lappi (Hyundai) regresó al WRC tras su pausa desde el Safari Rally Kenia de marzo y terminó octavo - resultado más que aceptable para alguien que volvía después de una ausencia prolongada.
En WRC2, la fiesta fue para Robert Virves: el estonio ganó su rally nacional al volante de un Škoda Fabia RS Rally2, superó a su rival más cercano por 7,6 segundos y se embolsó un premio de 25.000 euros por el mejor resultado entre los pilotos locales. Pocas veces una victoria en una categoría junior genera tanta electricidad en las tribunas.
Pajari y la pregunta sobre la sucesión - ¿el sucesor de Rovanperä y Ogier?
La pregunta surgió en cuanto Pajari cruzó la meta y no va a desaparecer en las próximas semanas. Toyota lleva años buscando una respuesta a qué sucederá cuando Ogier decida retirarse definitivamente y Rovanperä no dispute el calendario completo. Pajari se perfila cada vez con más nitidez como el candidato número uno.
Tiene 24 años, seis podios en una sola temporada y ahora su primera victoria. Rodó con neumáticos Hankook en el Toyota GR Yaris Rally1 y desmontó al pelotón en tierras que los finlandeses sienten casi como propias, con un estilo que recuerda al Rovanperä de sus primeros años. Y lo que no es menor: Estonia exige valentía - tramos rápidos en gravilla, pistas forestales estrechas, baches que se esconden hasta el último segundo. Pajari no solo ganó, sino que ganó con autoridad y sin el más mínimo susto.
La próxima cita es el Secto Rally Finland (del 30 de julio al 2 de agosto) - superficie similar a la estonia, exactamente el terreno en el que Pajari acaba de demostrar su nivel. En los boxes del WRC ya se habla de un back-to-back. ¿Ha puesto Toyota en marcha una nueva dinastía? En cuatro semanas tendremos la respuesta.

